Boudou falseó facturas y gastos de un viaje a París

El ex vicepresidente está acusado de rendir gastos “con facturas apócrifas y con falsedad de los montos por gastos eventuales consignados, los cuales justificaron con comprobantes falsificados”.

 

El juez Ariel Lijo procesó a Amado Boudou por “defraudar a la administración pública” en la rendición de gastos de un viaje que realizó a París en el marco del G-20, y la causa no quedó ahí: actualmente se están analizando 250 expedientes más.

Por uno de esos expedientes, donde la hotelería y el pago a una traductora se rindieron “con comprobantes apócrifos y valores superiores a los reales”, el ex vicepresidente declaró este jueves y habló del éxito de las reuniones, asegurando que él no tenía “nada que ver con las cuestiones administrativas”.

Durante la ampliación de la indagatoria, el ex vice de Cristina Kirchner, reiteró: “Vuelvo a insistir que yo no estaba encargado de las cuestiones operativas ni logísticas, que son abundantes para este tipo de encuentros porque en muy poco tiempo y a mucha distancia hay que coordinar encuentros, reuniones,etc”, según informó Clarín.

Las últimas semanas llegaron al juzgado del juez Lijo respuestas a los exhortos enviados desde Argentina: no era real el presunto gasto por una traductora y se detectaron facturas “calcadas para dos gastos diferentes de fechas que diferían”.

La nueva información incorporada a la causa fue sobre la traductora Ana Ruth Juárez señaló que el monto de la Factura por 3.050 euros no es tal: “Los servicios de traductorado se cobran entre 600 a 1.000 euros”, como máximo, indicó. Si bien reconoció haber realizado parte de la tarea que se le atribuye en febrero de 2011 en el marco del G-20, señaló que ella “nunca” cobró dicho monto.

Para la Justicia quedó corroborado que hubo documentación falsa al momento de rendir facturas vinculadas a los viáticos por más de 17.000 euros y que ese dinero “se incorporó al patrimonio del ex funcionario”.

Boudou remarcó que él “no tenía nada que ver con las contrataciones y cuestiones administrativas”, y Romano fue más allá: “Si hubo problemas de facturas apócrifa deberían pedirle explicaciones a la traductora y al hotel”.

Fuente: alerta140